Jóvenes Nacionalistas de Canarias (JNC) demandan en el Parlamento la creación de un bono de artesanía canaria por parte del Gobierno de Canarias

La iniciativa defendida por Cristina Calero diputada del Grupo Nacionalista y cargo de la ejecutiva nacional de jóvenes pretende fomentar el consumo artesanía en la ciudadanía independientemente de su poder adquisitivo

Calero defendió que la artesanía forma parte de nuestra identidad y patrimonio cultural y que se deben fomentar acciones que promuevan su consumo a lo largo de todo el año más allá de la promoción puntual mediante ferias o campañas divulgativas

Canarias, a 10 de junio de 2026.-  La diputada del Grupo Parlamentario Nacionalista Canario (Coalición Canaria) y secretaria ejecutiva de Políticas de Juventud y estudios superiores, Cristina Calero, defendió en el Pleno del Parlamento de Canarias una Proposición No de Ley para impulsar la creación del Bono de Artesanía Canaria. “Una medida de estímulo directo, tangible y profundamente necesaria para salvaguardar uno de los sectores más frágiles y, paradójicamente, más valiosos de nuestra identidad como pueblo”, explicó la diputada nacionalista. 

Los jóvenes nacionalistas pretenden así, facilitar el acceso de la ciudadanía a los productos artesanales elaborados en las islas y garantizar la supervivencia de unos oficios que forman parte esencial de la identidad del Archipiélago.

La diputada nacionalista recordó que detrás de cada pieza artesanal existe un conocimiento transmitido durante generaciones y del que los jóvenes quieren asumir el relevo generacional, siendo un empleoque contribuye a preservar oficios tradicionales, fijar población en el medio rural y mantener vivas las señas de identidad de Canarias.

Sin embargo, Calero advirtió de las dificultades que atraviesa actualmente el sector debido al incremento de los costes de producción, el encarecimiento de las materias primas y las dificultades derivadas de la fragmentación territorial del Archipiélago.

“La consecuencia es que muchos productos artesanales se están convirtiendo poco a poco en artículos inaccesibles para muchos jóvenes carios. Y eso supone un riesgo para la supervivencia de nuestros oficios tradicionales”, señaló. En opinión de Calero, “un pueblo que permite que mueran sus artesanos, deja que muera su cultura”.

Por ello, la iniciativa nacionalista plantea la creación de un Bono de Artesanía Canaria que permita al Gobierno de Canarias, en colaboración con los Cabildos insulares,  subvencionar parte de la adquisición de productos elaborados por artesanos acreditados. El objetivo de esta herramienta es facilitar el acceso de la ciudadanía a este patrimonio cultural y generar una demanda estable que contribuya a sostener la actividad del sector.

La propuesta contempla que los bonos puedan utilizarse exclusivamente en la compra de productos elaborados por profesionales inscritos en el Registro de Artesanía de Canarias y poseedores del correspondiente carné de artesano. De esta forma, se evita cualquier tipo de competencia desleal y se garantiza la autenticidad de las piezas.

Además, podrían emplearse tanto en talleres artesanales, como en ferias, puntos de venta oficiales o plataformas digitales gestionadas por entidades públicas, e incluso en actividades formativas relacionadas con los distintos oficios.

“Un taller artesano que vende sus productos, es un taller que sobrevive, que genera empleo y que puede garantizar el relevo generacional que tanto necesita el sector”, indicó la parlamentaria lanzaroteña, que apuesta por este tipo de medidas que estimula la rentabilidad de la artesanía promoviendo su preservación.

Calero defendió que las administraciones públicas deben ir más allá de la promoción puntual mediante ferias o campañas divulgativas y apostar por herramientas que permitan acercar la artesanía a la ciudadanía de forma directa.

“No podemos permitir que nuestros productos tradicionales queden relegados a los museos o se conviertan únicamente en objetos para turistas. La artesanía nació del pueblo y debe seguir estando en las casas del pueblo”, afirmó. Con ello se pretende que aunque sean productos costosos debido a la complejidad de su elaboración y los materiales empleados, sigan siendo accesibles para la ciudadanía canaria independientemente de su poder adquisitivo. 

“Un pueblo que olvida sus manos termina olvidando su alma. La identidad no solo se proclama en los discursos; se protege, se financia, se respeta y también se consume. Apostar por nuestros artesanos es apostar por Canarias”, concluyó la joven nacionalista.